
Bruno es hijo de un comandante nazi que es destinado a dirigir el campo de concentración de Auschwitz. El niño pasa de una vida tranquila en Berlín, en una casa estupenda, con unos amigos para toda la vida, a vivir junto a la alambrada del campo de concentración. A lo lejos consigue ver a muchos hombres y niños con pijama de rayas.
Su afán explorador lo llevan a escaparse buscando alguna aventura, algún amigo, hasta que lo consigue. Conoce a shmuel, un niño con pijama de rayas, que nacieron el mismo día. Entre ellos surge una relación de amistad intensa.